Y hoy no me siento bien. No creo tener las suficientes fuerzas para seguir adelante con todo esto. Quiero huir, pero es tan dificil, rozando lo imposible. A veces pienso que no tiene sentido estar aquí y sí, muchas veces es mejor marchar a otro lugar donde empezar una nueva vida en la cual tu decidas tu destino.

No quiero aguantar esta situación necesito marcharme. Volar muy lejos y muy alto, donde nadie consiga alcanzarme y aquí no puedo, me rompen las alas. Quizás todo esto es culpa mía pero quiero olvidar. Empezar de cero. Suena cobarde, pero así soy, una cobarde que cuando ve los problemas que ella a creado quiere huir. Quizás todo sería muy diferente si aquellos que me importaban me hubieran apollado cuando lo necesité ó quizás todo esto es una pesadilla que me hace perder la adolescencia ó quizás mientras todos disfrutan de su tiempo, yo estoy aquí mirando al techo.

Me hundo, lo noto. Las sabanas de mi cama empiezan a ser las calles de mi ciudad y la lámpara el sol que ilumina mis días más oscuros. He dejado de vivir, de ser libre. Y aquí estoy llorando y sin refugio, con una escapada obligatoria al infierno diario. Prefiero estar donde muchos no desean, pero los que estuvieron allí quieren volver.

Estar donde todos creen que es el infierno puede convertirse en el cielo para muchos, y en el real infierno para otros. Estoy cansada de vivir de esta manera. Y hoy me quiero marchar para nunca volver.